Suscripciones-digitales-UE

Los europeos podrán utilizar Netflix o Spotify en cualquier país de Europa sin pagar más

Europa, da un paso más en su idea de convertirse en un mercado digital único, y si en junio de 2017 se eliminó el roaming, pudiendo utilizar internet en todo el continente sin preocuparnos de la factura de nuestro teléfono, desde abril de 2018 quedan eliminadas las barreras de las suscripciones digitales.

La Comisión y el Parlamento Europeo han enviado un comunicado diciendo justamente eso, que cualquier ciudadano europeo suscrito a plataformas de contenidos en Internet podrá, desde el 1 de abril de 2018, acceder a ellas igual que lo hace en su país de origen.

Beneficios para el usuario

Hasta ahora, si tenías contratado el servicio de Netflix en España y viajabas a otro país de Europa el sistema de geolocalización de la plataforma no te permitía ver el contenido de España por cuestiones de derechos de distribución.

La plataforma no podía ofrecer el mismo contenido en todos los países debido a las regulaciones de los derechos de autor de las productoras y creadores de contenido.

Para el usuario, los beneficios de esta nueva normativa, son todos. Viajar dentro de la UE y poder seguir viendo las mismas series y partidos que veías en tu país, seguir leyendo los libros a los que estabas suscrito o escuchar tu música en streaming, sin ver como tu factura se ve afectada, es un lujo del que hace muy poco no disponíamos.

Eso sí, hay que tener en cuenta que esta nueva normativa solo aplica a los servicios por los que hemos pagado y siempre que su uso sea de forma temporal.

 

También te puede interesar: Solar Roof: el techo solar de Tesla 

 

Beneficios para los proveedores

La nueva norma también trae consigo beneficios para los proveedores de los contenidos ya que no tendrán que comprar licencias adicionales para cada país en el que quieran operar.

Este cambio también trae consigo un aumento en el número de abonados. Se calcula que casi un 6% de los consumidores de servicios digitales en la UE (29 millones de personas) gracias a esta apertura de fronteras podrían contratar servicios digitales de pago.

Una cifra que se estima que aumente hasta los 72 millones de aquí a 2020.

Nuevos hábitos de consumo

Generacion-millenial-habitos-de-consumo

Los patrones culturales y económicos europeos han ido cambiando, haciendo que nuestros hábitos de consumo y la forma de utilizar las nuevas tecnologías hayan evolucionado con ellos.

La generación millennial, jóvenes  entre 20 y 35 años, nacidos en plena bonanza económica se caracterizan por tener un comportamiento multitasking (capacidad de hacer varias cosas a la vez), ser críticos y exigir la personalización.

Su medio favorito para disfrutar de los contenidos digitales es el vídeo, algo que podemos ver en los datos proporcionados por la Unión Europea.

En ellos nos muestran que el gasto en servicios de vídeo digitales aumentó un 113% anual entre 2010 y 2014, y el número de usuarios aumentó un 56% entre 2014 y 2015.

La nueva normativa surge precisamente por esta necesidad de adaptarse a los cambios ya que casi el 60% de los jóvenes europeos dicen que la posibilidad de llevarse consigo las suscripciones al viajar es un factor importante al elegir estos servicios.

Medidas de seguridad

Podremos ver nuestra serie favorita durante nuestras vacaciones fuera del país sí, pero no es oro todo lo que reluce así que aviso a los “piratas informáticos”.

Ante la posibilidad de que haya usuarios que se aprovechen de la falta de fronteras, y contraten suscripciones en países dónde no residan, por ser más baratas, la normativa incluye garantías para que las plataformas no se vean afectadas.

Para evitar esto, los proveedores pueden verificar la ubicación de los suscriptores a través de la dirección IP, la dirección de la factura o un contrato de internet.

Hoy ya puedes disfrutar del último capítulo de tu serie favorita durante un viaje de trabajo, mañana quizás podrás acceder a un canal extranjero a través de la red para verlo “en directo”.

 

No te pierdas: El lado más oscuro del bitcoin